Mermelada de Ciruelas
Duración: 2 años
Recetas Bien Caseras
El tomate es tan rico que les encanta hasta a los más chicos reacios a la verdura y da tantos beneficios a la salud que no puede faltar en tu mesa. Tiene vitamina C natural, que previene los resfriados y otros virus, y además tiene hierro y potasio.
Esta fruta, que comemos en ensalada pero sirve para deliciosos dulces, protege la vista por su cantidad de vitamina A, mejora la circulación sanguínea por la vitamina K , mejora el aspecto de la piel, evita el estreñimiento y es un diurético natural.
Duración: 18 meses (esterilizado herméticamente, conservar en lugar seco, oscuro y de temperatura templada, entre 8 y 16°C).
Duración: 2 años (esterilizado herméticamente), conservar en lugar seco, oscuro y de temperatura templada.
Duración: 12 meses en heladera.
Una vez abierta consumirla dentro de los 45 días.
La alcayota es una planta trepadora de fruto comestible, Pertenece a la familia de las cucurbitáceas, como los melones y sandías y, por sus características de cultivo familiar.
El fruto es de color verde con rayas blancas y pesa alrededor de 3 kilos. Cuando se cocina, se caracteriza por una fibra gruesa muy resistente a cualquier tipo de cocción. Es fuente de fibras y rica en vitamina C y E, ambas antioxidantes.
El dulce, tradicional de la región de Cuyo, se denomina “cabello de ángel”, por su apariencia similar a hilos, y se utiliza en facturas, alfajores, tortas. También se consume untado en tostadas o pan casero, como cualquier otra mermelada. Suele prepararse con nueces, lo que le da un rico toque gourmet, y acompaña muy bien una rebanada de queso o una barrita de chocolate.
Además, se elaboran conservas de esta fruta, ya que la mayoría de sus propiedades se mantienen, en condiciones adecuadas, mucho tiempo.
Sí, se puede mezclar y queda delicioso, además de ser ideal para los más pequeños.
El brócoli, junto con el repollo, repollitos de Bruselas y la coliflor, forman parte de la familia de las coles, clásicas hortalizas de invierno, aunque las nuevas variedades permiten ampliar el periodo de producción y consumo local. Caracterizadas por un fuerte aroma y sabor, son uno de los vegetales más sanos de los que dispone la huerta.
Son alimentos con pocas calorías y mucha fibra, por lo que se recomiendan para quienes buscan bajar de peso. Fuente de minerales como el potasio, calcio y magnesio, nutrientes indispensables para el cuidado de músculos y huesos. También vitaminas, entre ellas la C, presente en cantidades superiores a la de los cítricos y del complejo B, siendo una de las más importantes el ácido fólico.
Su sabor y aroma intensos se debe a que son fuente de compuestos sulfurados, con función antioxidante, antimicrobiana y antiinflamatoria, que protegen al organismo de muchas enfermedades.
Leche vegetal preparada con semillas germinadas.